Eternidad




Milan Kundera está debajo de un árbol terminando de escribir su libro La insoportable levedad del ser, y justo en el momento en que se dispone a poner el punto y final, una manzana cae a sus pies y por un instante piensa si Newton proclamaría la misma teoría si hubiese leído antes su libro, o si por el contrario él mismo terminará publicando el suyo, pues ya no está seguro de suscribir honestamente sus propias palabras, ya que acaba de darse cuenta de que por muy sincera, profunda y existencial que fuese su narración desconoce el verdadero origen que le impulsó a contarla: quizás muchas veces el destino de la humanidad ha sido más bien producto del azar y las verdades son tan leves o graves como las personas.
Inmediatamente borró la primera frase de su novela y la cambió por la siguiente: La idea del eterno retorno es misteriosa.

Rafael Badillo Fuentes

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