MÁQUINA DEL TIEMPO
Ahora, más que nunca, añoro ese artefacto que todos manejamos alguna vez, que no entiende de novelas de ciencia ficción y que me permita generar y guardar el tiempo que no tengo, el que perdí o malgasté, los momentos a los que no presté atención o los que olvidé.
Aprendí que la vida sólo te enseña a apreciar aquello que tienes cuando es tarde, por desconocer que ya poseías una máquina del tiempo; la que perdiste cuando ignorabas que disponías de cada instante fugaz, para tomar la decisión correcta o barajar las opciones disponibles.
Ahora sé con certeza que en mis manos estaba crear el futuro y que me gustaría regresar al pasado para volver a reír el resto de mi vida.
Nota de despedida de HG Wells.
RAFAEL BADILLO FUENTES
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