La senda de Fausto

Cambiar el mundo, la ilusión del que sufre carencia; dominarlo, la del privilegiado. Desafiar al destino, tarea espuria de la mente de un loco; caminar, hacerlo sin pausa hasta la eternidad; saber que los tiempos solo arrastran vidas errantes que, jugando las peores cartas, hacen sonar acordes de música celeste que flota sin memoria.


    RAFAEL BADILLO FUENTES




Comentarios

Entradas populares de este blog

La gran belleza (Paolo Sorrentino)

El nombre del asesino

Historia Universal